Para hacer una definición rigurosa de la probabilidad, necesitamos precisar ciertas leyes o axiomas que deba cumplir una función de probabilidad. Intuitivamente estos axiomas deberían implicar, entre otras, las siguientes cuestiones, que nos parecen lógicas en términos de lo que se puede esperar de una función de probabilidad:
Más aún, si los sucesos son disjuntos (incompatibles) debe ocurrir que
En las últimas líneas hemos esbozado ciertas propiedades que debería cumplir una función que queramos llamar probabilidad. Hemos de tener en cuenta entonces que siguiendo esos puntos:
Dado un espacio muestral E, y un
-álgebra de sucesos
sobre él,
diremos que
es una probabilidad sobre
si las siguientes
propiedades (axiomas) son verificadas:
Cuando E es infinito no numerable, la estructura del conjunto
P(E) puede
presentar propiedades extremadamente engorrosas.
Entonces es más conveniente
utilizar como
-álgebra un subconjunto más pequeño suyo,
pero no tanto que no
nos permita realizar las operaciones de complementariedad o de uniones finitas que
se precisan en la definición de un
-álgebra. Por ejemplo,
si realizamos el experimento aleatorio de esperar el tiempo que hace falta
para que un átomo de carbono
catorce, C14, se desintegre de modo natural, se tiene que
sin embargo, el
-álgebra de sucesos que consideramos no es
,
que es una clase demasiado compleja para definir sobre sus
elementos una medida de probabilidad. En su lugar consideramos el
-álgebra formada por todos los intervalos, abiertos o cerrados, y sus
uniones finitas
lo que por supuesto incluye a los puntos de
,
ya que por ejemplo
Este tipo de conjuntos (los intervalos) son los que nos interesan en la práctica, v.g. calcular la probabilidad de que el peso en kilogramos de un niño al nacer esté en el intervalo [2,4]. De esto modo vamos a realizar el siguiente convenio a lo largo del libro:
No haremos en general referencia al-álgebra de sucesos más que cuando sea estrictamente necesario. De este modo cuando a partir de ahora se diga ``
'', nos referiremos implícitamente a que
, donde
es un
-álgebra de sucesos asociado a E y sobre el que se ha definido la función de probabilidad.
Si el espacio muestral es finito o infinito numerable, entenderemos que el
-álgebra de sucesos es por defecto P(E).
Si E es un conjunto infinito no numerable como
,
, o subconjuntos suyos en forma de intervalos, entenderemos que el
-álgebra asociada es la mencionada en el ejemplo anterior, es decir, la formada por todos los intervalos abiertos, cerrados o semi-abiertos (lo que incluye en particular a los puntos), y sus uniones finitas. De este modo podremos calcular probabilidades como las siguientes:
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